1.-
EL CHUPINAZO
A
las ocho en punto el cohete es lanzado indicando al otro lado del recorrido
el momento del comienzo del encierro, en dos o tres minutos habrá concluido
todo.
2.-
APERTURA DE PUERTAS
Se
abre la puerta del corral a la vez que la de la zona libre de corredores,espacio
comprendido entre el final de la calle Real y la Plaza de Toros.Otras dos puertas
se cerraran al paso de la manada para impedir que vuelvan las reses sobre sus
pasos .
3.-COMIENZO
DE LA CARRERA
Los
pastores del Encierro empiezan a conducir la manada por la c/Payaso Eduardini
hasta la c/ Real Vieja, un tramo totalmente horizontal en la que empieza a tomar
forma la manera en la que van a discurrir las reses, agrupadas o sueltas dependiendo
de si toma la cabeza un toro o un cabestro.
Tramo
de adaptación de la manada al terreno y seguimiento de los toros al cabestraje,
discurre desde la calle Payaso Eduardini hasta la de Postas, en dirección
sur-oeste, es un tramo ascendente, con un desnivel del 3,1%.
Tramo
donde los toros comienzan a despuntar aún sin mucho empeño, barbear
el vallado de la izquierda y perseguir algún corredor aislado. Discurre
desde la calle Real Vieja hasta la calle Real, en dirección oeste-noroeste,
tramo ascendente con un desnivel del 2,9.
6.- PRIMERA PARTE DE LA CALLE
REAL
Tras
tomar la manada la curva de Postas con Real, los toros comienzan a hacer hilo
con los grupos de corredores que intentan templarles, generalmente por el lado
derecho, y se desentienden totalmente del cabestraje; discurre desde la calle
Postas, hasta la confluencia con la calle Leopoldo Gimeno, en dirección
noreste, tramo descendente con un desnivel de -1,28%
7.- PARTE FINAL DE LA CALLE REAL
Este
es el tramo donde la claridad de la mañana es más acentuada y
la manada alcanza la mayor velocidad de toda la manga. Las reses más
codiciosas y fuertes, llevadas por la inercia de perseguir a algún corredor
en el tramo anterior, toman la delantera, aumentando el riesgo de manera notable
para los participantes; discurre desde la calle de Leopoldo Gimeno a la calle
Juan Olivares, en dirección Noreste, se trata de un tramo ascendente,
con un desnivel de 0,55%.
Es
sin duda el tramo estrella del recorrido, ya que las reses, tras acceder a Estafeta,
en la mayoria de los casos, habiéndose estrellado previamente contra
el vallado de la curva a la derecha, corren a menor velocidad y bastante templadamente,
bien sea porque se trata de un tramo descendente, donde los animales descargan
su peso en los cuartos delanteros, la parte más debil de su anatomía,
lo que les imposibilita para desarrollar toda su potencia y , por el contrario,
permite que los corredores puedan meterse en astas con mayor facilidad, formando
una tupida barrera humana. Discurre en dirección Noroeste, desde la calle
Juan Olivares a la Avda. de Plaza de Toros, con un desnivel del 6,48.
Se
trata de uno de los puntos negros, ya que, en su primer tramo, los toros vuelven
a tomar terreno plano y aumentan su velocidad, contribuyendo a ello el chorro
de luz procedente de la parte derecha de la manga, realizando alcances sobre
corredores cuyas fuerzas escasean.
En
su segundo tramo, la entrada a la Plaza contiene un nuevo riesgo, los tapones
que se forman en el túnel de acceso al coso, que tantos sustos y percances
han ocasionado a lo largo de los años. Discurre desde la Avda. de la
Plaza de Toros, hasta el propio ruedo, tiene una pendiente descendente del -2,07.
Una
vez dentro es labor de los dobladores y pastores que los toros entren dentro
de los corrales de la Plaza. El resto de los corredores espera a oir los seis
cohetes que indican que los toros ya estan guardados y ha terminado el encierro.
Un
total de 586 metros se han corrido en dos o tres minutos, dos o tres minutos
llenos de miedo y nerviosismo, San Sebastian de los Reyes vibra cada Agosto
con su encierro, la gente llega de toda la Comunidad de Madrid y de distintos
puntos de la Geografia española para arremolinarse a lo largo del recorrido
para ver el evento con horas de antelación.